jueves, 7 de enero de 2016

Como cuidar de unas botas de travesía

Cómo cuidar unas botas de travesía

Sea cual sea su composición o sus características, para prolongar la vida útil de unas botas de travesía es importante cuidarlas. ¡ Descubre cómo hacerlo en 4 pasos sencillos y rápidos !
1 – Limpieza:
Cuando las botas están manchadas o llenas de residuos de tierra, conviene limpiarlas.
Para ello no se necesita ningún material complicado: con un cepillo suave y agua tibia es suficiente. Antes de empezar a limpiar el exterior de las botas (el empeine y la caña), golpea una suela contra la otra para eliminar los restos de polvo y barro.
Cuando acabes de sacudir las suelas, puedes mojar un poco el cepillo y frotar las botas para eliminar las manchas y demás restos. 

2 – Secado:
A pesar de la transpirabilidad de las botas, al final los pies siempre acaban sudando. También es posible que haya entrado agua por la parte de arriba durante una travesía bajo la lluvia, y en este caso es fundamental secar bien las botas para mantener intactas sus características.
  • Quita la plantilla para que las botas se aireen y se sequen más rápidamente.
  • Déjalas secar a temperatura ambiente. No las expongas a una fuente de calor directa (fuego, radiador, etc.), ya que podrían deformarse.
  • También puedes llenarlas de papel de periódico, ya que de este modo conservarán su forma y el papel absorberá la humedad. 
3 – Tratamiento:
Antes de aplicar cualquier tratamiento, para maximizar su eficacia, asegúrate de haber limpiado bien las botas y de haberlas aireado.
Sprays «reimpermeabilizantes»
Es posible devolver la impermeabilidad a unas botas impermeables que hayan soportado muchas lluvias.
De hecho, lo que hay que hacer es conseguir que los materiales vuelvan a ser perlantes (es decir, que el agua se deslice más fácilmente por su superficie y que le cueste penetrar en ellos).
El tratamiento puede realizarse una o dos veces al año.
Antes de aplicar el producto, léete bien las instrucciones de uso y abre las ventanas para no respirar los vapores que desprenda.
Pulveriza más o menos a unos 20 cm, procurando aplicar el producto de manera homogénea y sobre toda la superficie a tratar. Deja secar de 10 a 12 horas para que el producto pueda impregnar bien la bota.
Es importante tener en cuenta que no se pueden convertir en impermeables unas botas permeables mediante un tratamiento de este tipo.

Grasa reimpermeabilizante
Se utiliza sobre la piel para prolongar su vida útil y evitar que se seque o se agriete. Le confiere propiedades hidrófugas y no altera sus transpirabilidad.
Por lo tanto, puede utilizarse perfectamente con unas botas que dispongan de una membrana.
Hay que aplicar la grasa con un trapo.
4 – Guardado:
Asegúrate de que las botas estén perfectamente secas antes de guardarlas. Guárdalas en un lugar seco y aireado. No dejes las botas cerca de una fuente de calor o expuestas a los rayos UV, como por ejemplo en el maletero de un coche aparcado a pleno sol.
Si no vas a utilizar las botas durante mucho tiempo, lo ideal es llenarlas de papel de periódico para que conserven su forma. 

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