martes, 11 de julio de 2017

Posiciones del Veleta-Ermitas Altas-Observatorios astronómicos


Una ola de calor en estos días vereniegos está barriendo Granada y batiendo todos los records. El único lugar en el que se puede estar y se hace llevadero de soportar es Sierra Nevada. Suerte que tenemos.

Volvemos a la sierra, dejando el coche junto al Albergue Universitario a los pies de los Peñones de San Francisco. Decidimos sacar billete de ida en la lanzadera que por 3 euros por cabeza nos sube hasta las ruinas de la guerra civil conocidas como las Posiciones del Veleta.

A partir de este punto, toca echarse la mochila al hombro y empezar a caminar. La cumbre del Veleta se queda a nuestra izquierda, las grandes pendientes han desaparecido y nuestros pasos se encaminan por la asfaltada carretera, desviándonos a la derecha hacia la Carihuela. Pronto llegamos hasta las ruinas de la Primera Ermita y al muy bien cuidado refugio de montaña de la Carihuela, situado a 3.205 m de altitud. Da alegría visitar sus instalaciones, limpio, muy bien cuidado, y preparado para cobijar a quien lo necesite.


Antes de tomar el sendero de los Tajos de la Virgen y que baja a los Lagunillos de la Virgen, nos entretenemos acercándonos al mirador que nos permite bellas panorámicas de los valles situados en la cara sur, sureste de Sierra Nevada, así como pasear por el lugar en el que tradicionalmente se dice la noche del 5 al 6 de agosto, la misa en honor de la Virgen de las Nieves. Lugares emblemáticos que no hay que perderse y que además dan cobijo a multitud de cabras y machos monteses, que pacen tranquilamente, por desgracia, no se asustan ya de la presencia humana y permiten ser fotografiados sin dificultad.

Pasado este momento mágico-contemplativo, acometemos con precaución el descenso de los Tajos de la Virgen hasta los Lagunillos del mismo nombre. Zigzags, piedra suelta y empinada y resbaladiza pendiente, ponen a prueba nuestra habilidad técnica y preparación física.


Llegamos a los borreguiles de los Lagunillos, los notamos cada vez más secos, lo que nos hace presagiar la dureza del verano que habremos de soportar. La historia del cambio climático nos hace pensar en que no es ninguna tontería y que nos vienen tiempos difíciles.

Del desagüe de los Lagunillos, bajamos por un terreno de abundante pizarra suelta hasta las ruinas de la Segunda Ermita, punto de destino de gran interés cultural para nosotros, en el que nos detenemos para tomar un ligero refrigerio que nos permite recuperar fuerzas para continuar la marcha.


Continuamos la marcha, saliendo de las ruinas de la Segunda Ermita, siguiendo un sendero semiperdido a la izquierda, que poco a poco sube dificultosamente hasta la base de la Laguna de las Yeguas. Es fácil despistarse, por lo que se recomienda tomar puntos de referencia y seguir los hitos de piedra existentes.

Una vez en el carril que lleva a la Laguna de las Yeguas, giramos a la izquierda hasta el Collado de la Laguna, tomando allí un sendero a la izquierda que va cresteando y pasando consecutivamente por las instalaciones del antiguo Observatorio Astronómico y más adelante bajo la impresionante antena del Radiotelescopio, que nos hace sentirnos pequeñitos ante tamaña obra.


Descendemos por las pistas de esquí hasta las inmediaciones de la estación de Borreguiles, para finalmente seguir un carril-sendero que nos lleva derechos hasta el aparcamiento de la Hoya de la Mora y Albergue Universitario, lugar en donde damos por finalizada esta ruta.

El termómetro, en esta altitud y parajes, marca 31 grados centígrados. Miedo nos dá el infierno que nos espera cuando descendamos hasta Granada.

Datos de la ruta:
- Senderistas: 2
- Recorrido: 12 kms
- Dificultad de la ruta IBP 82. Preparación física Media; Dificultad de la ruta: Dura. Ver más datos IBP aquí>>>
- Acumulado: 314 m ascendiendo; 898 m descendiendo.
- Tiempo en movimiento: 4 h 29 min; detenido: 58 min.
- Velocidad media: 3 kms/h

Track y perfil de ruta:

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miércoles, 5 de julio de 2017

Al Corral del Veleta por los Veredones.

Seguimos deambulando por el Parque Nacional de Sierra Nevada, realizando una ruta por sus altas cumbres que resumimos en tres palabras: acojonante, alucinante y flipante. Puede que no sean muy ortodoxas, pero sí resumen de forma muy cercana nuestros sentimientos al caminar por estos parajes que nos han permitido acercarnos a la base del pico del veleta por su cara norte-noreste, usando como vías de acceso y salida los aéreos pasos conocidos respectivamente como Veredón Superior y Veredón Inferior.


Dejamos el coche en el aparcamiento de la Hoya de la Mora. Nada más bajar del coche notamos las fuertes rachas de viento que no habrían de dejarnos en gran parte de la jornada, siempre que hemos caminado hacia el Veleta por la cara sur. Un viento fuerte, duro, implacable, que hace penoso el dar un paso y que al menor descuido te vuelca o al menos, así lo parece.


Pasamos junto al monumento a la Virgen de las Nieves y encaramos sin prisa y sin pausa, la constante subida hacia las Posiciones del Veleta, cara al viento y notando las ráfagas de frio intenso que nos obligan a echar mano a la ropa de abrigo.


Por estos parajes, recibimos la gran alegría del fortuíto encuentro con el amigo, y es que la montaña une irremediablemente.

Una vez en las Posiciones del Veleta, nos dirigimos hacia el Corral del Veleta, usando para ello el acceso conocido como el Veredón Superior. Un sendero, muy empinado, aéreo, no apto para los que padecen vértigo, con abundante piedra suelta y que hay que acometer tomando las debidas precauciones. No valen errores, ni traspiés.


Poco a poco, afianzando bien la pisada y puntos de apoyo con los bastones, llegamos a la base del Corral del Veleta, visitando la lagunilla allí existente, de agua barrosa, resultado de la nieve con polvo sahariano que en meses pasados cayó en la Sierra. Este circo glacial es impresionante, tajos cortados a pico, paredes verticales de intrépidas hazañas de escalador, silencio majestuoso, apenas roto por el piar del gorrión alpino o del acentor. Cada paso invita a pararse, a contemplar y a deleitarse, en callado respeto a estas piedras y ventisqueros milenarios, boquiabiertos y alucinados. La carrera veloz de un zorro aparecido como por arte de magia de entre las lastras de pizarra, nos despiertan y nos devuelven a la realidad.

Antes de abandonar el Corral del Veleta nos acercamos hasta el Túnel del Veleta, muestra de esa iniciada aventura de visionario que pretendía conectar la carretera de la Sierra, desde las Posiciones del Veleta con las Alpujarras, proyecto que la dura realidad hizo que debiera abandonarse. Quedan como testigo las decenas de metros excavadas en la dura roca pizarrosa.

Cobijados en el refugio que nos da el túnel, aprovechamos un cálido rayito de sol para tomar un ligero refrigerio en su húmeda boca. Las aristas de Los Machos nos contemplan como telón de fondo. Un nuevo momento mágico de reencuentro con la montaña, cae como por encanto encima nuestra.


Toca salir del Corral del Veleta, buscando entre la abundante piedra suelta diseminada por la Cabecera del Guarnón, el sendero conocido como el Veredón Inferior, otro paso aéreo, más si cabe que el anterior, ahora en ascenso, y tomando las consabidas precauciones, casi sin darnos cuenta, nos va sacando del círculo glaciar. Paso a paso, deteniéndonos para disfrutar del momento llegamos hasta el Collado de la Esquiadora Susana, en donde se encuentra un monumento a esta fallecida esquiadora. Repetimos, sendero NO apto para personas que padezcan vértigo, requiriéndose un mínimo de preparación y de conocimiento de la montaña.

Hacemos un alto en el camino en el lugar en el que se encuentra el Monumento a Susana, algo que bien vale la pena, ya que este collado nos permite bellas panorámicas, al encontrarnos en la divisoria de los barrancos del Guarnón y del San Juan, y mire uno para donde mire, el aéreo paisaje no puede dejarte indiferente.


Toca ahora bajar por un sendero muy empinado y zigzaguante trazado en un extenso lanchar de piedra suelta de pizarra, hasta los borreguiles de la cabecera del Barranco de San Juan, amplio circo glacial en donde apacibles vacas y terneros dormitan bajo el sol, poniendo el punto pintoresco al paisaje.

El rio San Juan, poco a poco se va formando. Ya abajo, cerca de la cascada, tomamos otro reparador bocado junto a las amistosas y pacíficas vacas. Parece que el tiempo se detuviera.

 Emprendemos la vuelta por el sendero que acercándose hasta el observatorio del Mojón del Trigo, va bordeándolo hasta llegar al alberque militar de la Hoya de la Mora. Estamos de vuelta en el aparcamiento, se cierra el círculo y la ruta finaliza.

En nuestro ánimo y en nuestras pupilas nos llevamos el premio de la jornada.



Datos de la ruta:
- Senderistas: 2
- Recorrido: Circular, 11,5 kms.
- Itinerario: Hoya de la Mora-Virgen de las Nieves-Cauchiles-Posiciones-Veredón Superior-Corral del Veleta-Lagunillo del Corral-Túnel-Veredón Inferior-Monumento a Susana-Barranco San Juan-Mojón del Trigo-Hoya de la Mora.
- Dificultad IBP: 110. Requiere una preparación física Media/Alta y por la Dificultad de la Ruta es Dura/Muy Dura. Ver más datos IBP aquí>>>
- Acumulado: 971 m subiendo; 969 m bajando.
- Tiempo: 4 h 30 min en movimiento; 2 h 11 min detenidos.
- Media en movimiento: 3 kms/h

Track y perfil de ruta:

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