"ÚLTIMA HORA:" 15/Septiembre/2018 - 5ª Ruta Jornadas de Senderismo 2018, organizadas por la Diputación Provincial de Granada: Castril.

Convocatoria de Ruta:

Convocatoria de Ruta:
5ª Ruta Jornadas Senderismo Diputación de Granada: Ruta en Sierra de Castril. Más información e inscripciones haciendo clic sobre el cartel

Buscar en este blog

martes, 23 de febrero de 2016

Padul-Piedra Ventana-Silleta del Maná-Cruz de la Atalaya

El mal tiempo nos había estado impidiendo la realización de esta ruta, pero finalmente ha llegado el día en el que hemos podido caminar por las tierras del Padul.

Iglesia del Padul y Cruz de los Burbujones
Partimos cerquita del monumento al mamut junto al ayuntamiendo paduleño, para sumergirnos en un laberinto de callejuelas que rápidamente nos llevan a poner en marcha la máquina del tiempo y viajar a tiempos pasados. Esta tierra puede contar en cada uno de sus rincones multitud de historias de nuestros antepasados moriscos, de luchas y amoríos, de encantos, brujerías, de santos, cruces y vírgenes.
El Calvario, siglo XVIII
Pasear por las calles del Padul es topar constantemente con un mar de cruces, monumentos grandiosos como la Casa Grande, el fenomenal y muy bien conservado Lavadero Público con su famoso pilar de los 5 Caños, y calles llenas de revueltas que sin lugar a dudas nos hacen soñar con los cantos del almuacín desde la cercana mezquita hoy convertida en torre de campanario.

Salimos pausadamente por empinada cuesta, buscando la carretera nacional antigua que atravesamos hasta llegar al cartel que informa sobre el inicio del PR A-376, conocido como el sendero del Padre Ferrer o de la Cruz de la Atalaya, que en cierta medida nos disponemos a seguir con algunas variantes.

Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, a constante ritmo vamos dejando los almendros del secano, para ir adentrándonos en un mar de pinos, ligero al principio y más conforme se asciende, siendo la "claustrofobia verde" ya que parece que estamos como sumergidos en ellos y a duras penas entre la luz entre su espesura.

Denso pinar, la claustrofobia verde.
El sendero está salpicado por estratégicos miradores y en un punto determinado abandonamos la señalización del PR que traíamos, para tomar a la derecha y andar ahora por arenales y barrancos, siempre ascendiendo, hasta que el sendero sale de la masa del pinar y ya arriba nos deja a los pies de la conocida como Piedra Ventana, una roca horadada por efecto de la erosión que permite asomarse de forma vertiginosa al Padul, que aparece diseminado a nuestros pies.

La Piedra Ventana
Un ligero refrigerio y un disfrute de bellas panorámica, hoy borrosas por la inesperada calima que nos rodea estos días.

Dirección noreste contemplamos la cumbre de la Silleta del Maná, a la que después nos encaminamos hasta llegar trepando entre las rocas al vértice geodésico allí existente lo que nos pone en la cota 1521 m.
Vértice geodésico de la Silleta del Maná
Bajamos por la cara norte para empezar a girar a la izquierda dirección este, buscando la vuelta y pasando por las inmediaciones del Cortijo del Maná y con especial cuidado descender por los resbaladizos arenales que nos conducen hasta el paraje conocido como El Abrevadero, peculiar construcción que permite recoger agua para abastecer el ganado.

El abrevadero
Enfilamos ahora, en la misma dirección un cortafuergos que nos llevará directamente hasta la conocida como la Cruz de la Atalaya, situada en el lugar en el que anteriormente se colocaba una atalaya, torre vigia que controlaba el paso de todo El Valle que se dispersa a nuestros pies hasta el horizonte y más allá.

Cruz de la Atalaya
Más abajo y siguiendo el mismo cortafuergos, está el monumento y mirador del Padre Ferrer, lugares de renocimiento al insigne padre jesuita del Padul, que tanto hizo por dar a conocer y proteger nuestra Sierra Nevada. Un lugar muy bien escogido para disfrutar de hermosas panorámicas y reflexionar de la necesidad de proteger y conservar tan singulares parajes.

Monumento al Padre Ferrer
Descendemos a buen ritmo por el Sendero de los Gudaris, pleno de curvas y recurvas, finalizando en el mismo punto de partida y callejeando por el Padul, terminar abrazado al mamut y su cría, fieles testimonios y recuerdo de pasadas épocas prehistóricas.

Monumento al mamut
Pero bueno, eso sera motivo de otra ruta, de otra historia...

Datos de la ruta:
- Senderistas 3 y la perrita Balto.
- Recorrido: 15,751 kms.
- Tiempo en movimiento: 5 h
- Acumulado: Subiendo 847 m; bajando 909 m
- Dificutad de la ruta: IBP 80, Dificultad de la ruta DURA; Preparación física MEDIA-ALTA
- + información en http://www.ibpindex.com/ibpindex/ibp_analisis_completo.php?REF=36655005874161&LAN=es

Track de la ruta:

Powered by Wikiloc

Fotos de la ruta:

domingo, 21 de febrero de 2016

De Villanueva del Trabuco a la Fuente de los 101 Caños por el PR-A339

Siguiendo el Sendero PR-A339 de los 101 Caños
Alrededor de las 9 horas iniciamos la ruta desde el corazón de Villanueva del Trabuco para seguir el PR-A339 que nos llevará hasta la popular fuente de los 101 Caños, gran manantial que presta su caudal, en la misma cabecera, al rio Guadahorce.

Una espesa calina en el ambiente, formada por denso polvo del desierto, nos acompaña en toda la jornada, imposibilitando nítidas panorámicas, pero mostrando a cambio peculiares vistas.
Iniciamos la empinada subida hasta el cortijo de la Sierra o de la Fuente de Borreguero, en la base de la Sierra Gorda, con gran ánimo y buen rítmo aprovechando el magnífico trazado del PR, que solamente se empeora por la erosión de las aguas, prácticamente en la cumbre.

Fuente del Cortijo de la Sierra o Fuente del Borreguero
La fuente del Cortijo de la Sierra, es un estupendo sitio para reagruparnos, y apenas paramos ya que el viento frio sopla con fuerza y apetece seguir caminando.

A partir de este punto de cota máxima del PR, giramos a la izquierda para tomar dirección Este, el cerro de Gibalto apenas lo vislumbramos en la borrosa silueta que propone la calina o calima y enfilamos un ancho y muy buen arreglado carril que entre pinos, sube y baja y alguna fuente que otra, nos lleva hasta el empinadísimo carril que separa las dos sierras (Gorda y de San Jorge) y sube hasta el puerto de Alfarnate, por el lugar en el que se encuentra un aparentemente abandonado camping.

Repostando fuerzas junto al abandonado camping
Enfrente del cruce sale un sendero entre pinos primero y luego en un estupendo carril, por el que  caminamos bordeando la que se denomina a partir de ahora Sierra de San Jorge, para finalmente llegar hasta el manantial que constituye la Fuente de los 101 Caños, que con las últimas lluvias se muestra bastante crecido y con un considerable caudal, dejándonos boquiabiertos y atónitos.

Fuente de los 101 Caños
Desde la fuente, nos desviamos a la izquierda siguiendo el caudal del agua que baja entre encinas y denso bosque, para recuperar el PR A-339, girando a la izquierda por el Cortijo del Higueral en el que existe un hermoso nogal.

Cortijo del Higueral
Seguimos las indicaciones, para cambiar a la dirección oeste y pasar por diferentes cortijos, muchos de ellos convertidos en tranquilos alojamientos rutales, destacando la cortijada de Rajaestacas, girando a su salida buscando el valle que nos lleva dirección Villanueva del Trabuco, para en las Casas del Chorrillero, dar por finalizada la ruta.

Fuente del Chorrillero
La calima sigue haciendo acto de presencia.

Datos de la ruta:
- Senderistas: 47 y la perrita Balto.
- Recorrido: 12,43 kms
- Tiempo en movimiento: 2 h 48 min
- Desnivel: 616 m subiendo; 480 m bajando.
- Media: 4,3 kms/h

Track de la ruta:

Powered by Wikiloc

Fotos de la ruta:

jueves, 4 de febrero de 2016

Montefrío-Encina de la Inquisición-Sierra de la Cazuela

Montefrío
Según la National Geographic, Montefrío está declarado como "pueblo con mejores vistas" y esta ruta nos permite comprobar la veracidad de esa información, disfrutando de bellas panorámicas obtenidas desde la zona Este, a la que nos adentramos por un ancestral acceso, el que nos ofrece la Cañada y Vereda de Alcalá la Real a Loja o de Los Chorreros, que se convierte en nuestro hilo conductor desde Montefrío.

Iniciamos una subida continuada con algunas fuertes pendientes que nos lleva hasta el puerto una vez atravesada la zona  oeste de la Sierra de La Cazuela, que está marcado por la vieja Cruz del Encinar, desde donde podemos ver hermosas vistas de esta sierra y de Alcalá la Real que aparece en el horizonte.

Cruz del Espinar
Nos adentramos ahora en el paraje del Encinar, con su gran cortijo y hermosa fuente del mismo nombre, para desviarnos  a la izquierda, campo a través, hasta localizar a la Encina de la Inquisición, un ejemplar de más de 500 años de antiguedad y casi 20 metros de altura, testigo glorioso de épocas pasadas, en las que estos magníficos ejemplares arbóreos eran dueños y señores. Esta encina, está catalogada por la Junta de Andalucía como árbol singular. Puede verse más información aquí>>>

Encina de la Inquisición

Una vez disfrutado de un momento de contacto natural con la Madre Encina, continuamos nuestra ruta dirigiéndonos de nuevo, campo a través, hasta el gran cortijo del Espinar, lugar en el que hay una gran fuente, en la actualidad seca, consecuencia de la gran sequía que padecemos. Desde este cortijo rescatamos la Vereda de Alcalá la Real, hasta llegar al cruce el cortijo del cortijo de Casanueva que tomamos a la derecha. Pronto llegamos a la Fuente de Casanueva, en donde repostamos agua.

Fuente Casanueva
Ahora cambiamos la dirección que traíamos, empezando a cerrar círculo, sur-suroeste, para iniciar de nuevo una fuerte subida hasta el corazón de la Sierra de la Cazuela, en el punto más alto hay un vértice geodésico, pasando sucesivamente por las inmediaciones del cortijo del Pino, la espectacular fuente-lavadero del Córcoles, la Choza de Carancha y finalmente el Cortijo Solís, en donde termina la subida, para dar paso a un llaneo que nos asoma paulatinamente a la cara este de la sierra que mira hacia donde se encuentra Montefrío.

Termina el llaneo para girar fuertemente a la izquierda y meternos de lleno en el barranco de Fuente Molina, que tomaremos ahora como referencia y pasando sucesivamente y ya en claro descenso, por las cercanías del cortijo de la Cazuela del Pozo, cortijo de Patacoja y la atalaya de las Viñas.

Vuelta a Montefrío por la atalaya-torreón de Las Viñas

Montefrío está ya a nuestro alcance y cerrando el recorrido, damos por finalizada la ruta.

Datos de la ruta:
- Senderistas: 4 y la perrilla Balto.
- Recorrido: Circular, 16,718 m
- Tiempo en movimiento: 3h 40 min
- Tiempo detenido: 1h 7 min
- Acumulado: Subiendo, 601 m; bajando, 629 m
- Índice dificultad IBP: 67 Media - Más aquí>>>

Track de la ruta:

Powered by Wikiloc

Fotos de la ruta:

martes, 2 de febrero de 2016

Cómo coger los bastones de senderismo

Seguro que eres consciente de la importancia que tienen los bastones de trekking durante la marcha, pero, ¿sabes cómo cogerlos correctamente? Generalmente estos productos no van acompañados de ningún manual de uso, así que en este artículo te explicamos la forma correcta de usar los bastones para sacarle el máximo rendimiento.
El primer paso es ajustar su altura. Aunque existen muchos modelos en el mercado (de uno o varios tramos, plegables o con rosca, etc.) todos ellos permiten modificar la altura del bastón para adaptarlo a cada persona. Para ajustarlo correctamente, debemos cogerlo por la empuñadura, y que el antebrazo forme un ángulo recto con el resto del brazo y el cuerpo. Por supuesto, la punta del bastón debería estar tocando el suelo, y su ajuste lo deberíamos realizar con las botas, crampones, raquetas, etc. puestas. Hay que evitar alargar únicamente un tramo, así como no extender demasiado cada tramo del bastón (suelen venir con marcas impresas indicando la longitud máxima permitida), pues si queda justo en el límite, la presión lateral ejercida al caminar podría partirlo.
El antebrazo debe formar un ángulo de 90º
Hecho esto, el siguiente paso es agarrar correctamente el bastón. Todos ellos cuentan con una cinta alrededor de la empuñadura por donde cogerlos cómodamente. Esta cinta se denomina dragonera, y la colocaremos alrededor de nuestra muñeca para apoyar directamente el peso de la carga sobre ella, evitando así que la mano esté siempre presionando sobre la empuñadura, lo que nos causaría dolor en las manos y brazos.
Dragonera del bastón de trekking
Para usar correctamente la dragonera hay que pasar toda la mano por el interior del bucle, desde abajo hacia arriba, tal y como se aprecia en la siguiente imagen.
Pasar la mano por el interior de abajo hacia arriba
Una vez hecho esto, solo queda agarrar con fimerza el mango del bastón aprovechando las hendiduras que, generalmente, tienen todos los modelos, diseñados ergonómicamente para que se adapte lo mejor posible a nuestra mano. La dragonera, como vemos en la siguiente imagen, debe abrazar el dorso de nuestra mano, y la base del dedo pulgar e índice deben quedar apoyados sobre la cinta. Es importante que la dragonera quede bien ajustada sin llegar a apretar la mano. Para ello, prácticamente todos los modelos de bastones cuentan con una pequeña pestaña o broche en su empuñadura o en la misma dragonera, la cual permite modificar la longitud de ésta y adaptarla lo mejor posible al tamaño de nuestra mano y muñeca.
La dragonera abraza el dorso de la mano
Si lo hemos hecho bien, nuestra mano podrá quedar apoyada sobre la dragonera sin ningún tipo de ayuda adicional. El buen ajuste de la dragonera es crucial, pues aporta mayor estabilidad sin tener que apretar la mano, funcionando de correa de transmisión para repartir de manera efectiva la carga a través de los bastones y no las manos o brazos.
La mano puede sujetarse sola sobre la dragonera
Un detalle importante es que al caminar por zonas comprometidas (p.ej. pendientes fuertes, pedreras o terrenos resbaladizos), lo mejor es no usar la dragonera y agarrar el bastón directamente por su empuñadura. Si llevamos el bastón cogido por la dragonera, una caída podría provocarnos lesiones importantes como fracturas de muñecas, e incluso podríamos golpear con el bastón a nosotros mismos o al compañero. En estos casos es preferible llevarlas sueltas, aunque podamos perder el bastón si se nos cae fortuitamente ladera abajo; en caso de caída, los podríamos soltar rápidamente y evitar posibles lesiones.
Licencia Creative Commons

Cómo atarse las botas de montaña

A la hora de salir a patear al monte, pocas veces le prestamos la atención necesaria al correcto atado de nuestras botas, pero ahora vamos a repasar las ideas clave para saber cómo ajustarse convenientemente los cordones de las botas de montaña. Las ventajas, como iremos viendo, son múltiples: desde conseguir una mejor transpiración del pie, hasta conseguir una mejor adherencia y control sobre el terreno.
Para empezar, hay que saber que la bota se divide en dos grandes secciones: empeine o puente, y caña o tobillo. Lo importante es que ambas secciones se pueden atar o tensar de forma diferenciada. 
Partes de la bota que pueden atarse de forma diferenciada
Es muy importante que la parte del empeine quede bien ajustada. Esto evitará que nuestro pie deslice por el interior de la bota, lo que nos provocaría rozaduras, ampollas o uñas negras por el roce con la parte interna de la puntera. Para conseguir, por tanto, un buen ajuste en la parte del empeine, basta con apretar la cordonera empezando por la parte de la puntera, es decir, desde abajo hacia arriba. Ojo con no tensar los cordones en exceso para evitar molestias o cortes de circulación.
Una vez ajustado todo el empeine, hay que pasar los cordones por la primera hebilla. Hoy día, en la mayoría de botas esta primera hebilla es bloqueadora, lo que significa que el cordón quedará presionado y bloqueado en ella, pudiendo de esta forma proporcionar un tensado diferenciado a la zona del empeine y la caña. En caso de que no sea bloqueadora, bastará con pasar el cordón, por esta primera hebilla, desde arriba hacia abajo, tal y como se aprecia en la siguiente imagen. De esta forma conseguiremos igualmente una diferencia de tensión entre el empeine y la caña.
En caso de que la primera hebilla no sea bloqueadora, pasar el cordón desde arriba hacia abajo.
En este momento, debemos preguntarnos si ajustar más o menos la zona de la caña o tobillo, esto es, la lengueta de la bota. Durante ascensos o terreno homogéneo y no técnico, ataremos la zona de la caña sin tensión. De esta forma conseguiremos que la lengueta quede más libre, favoreciendo la transpiración y movilidad o flexión del tobillo al andar. Así nuestro tobillo estará más suelto y podrá moverse libremente en la dirección del paso. Recordad que en este tipo de botas la caña alta nos protegerá de torceduras laterales de tobillo.
Por el contrario, en descensos técnicos (p.ej. pedregales o canchales) o terrenos no homogéneos (p.ej. zonas muy rocosas o con aristas), necesitaremos mayor tensión de la cordonera en la zona de la caña, para así proporcionar una protección y sujeción adicional a nuestro tobillo debido a la dificultad inherente al terreno por el que caminamos. Por tanto, en estos casos, ataremos con más firmerza para compactar mejor la zona del tobillo.
Como últimos consejos, recordad que hay que pasar los cordones por todos los lazos, hebillas o ganchos de la bota. Al llegar a la hebilla superior (la más alta de la zona de la caña), podéis usar el mismo truco descrito anteriormente para evitar que el nudo se afloje durante la caminata, es decir, pasar el cordón desde arriba hacia abajo para que uno pise al otro. Nunca dejéis suelto el sobrante de los cordones para evitar caidas o enganchones. Los podéis sujetar o pasar por debajo de los cordones de la zona del empeine, tal y como se aprecia en la primera imagen del artículo. Por último, nunca paséis los cordones por la talonera de la bota o alrededor de vuestro tobillo. Esto podría causaros alguna lesión en el tendón de aquiles.