"ÚLTIMA HORA:" 16/Diciembre/2018 - 3ª Ruta de las XVII Jornadas de Senderismo Maleno 2018/2019, organizadas por el Ayuntamiento de Villanueva Mesía. Ruta a la villa romana de Salar.

Convocatoria de Ruta:

Convocatoria de Ruta:
Horario salida A PIE: 1ª Salida desde el Parque del Genil en Villanueva Mesía, a las 8:30 horas. 2ª Salida desde Venta Nueva (Huétor Tájar) sobre las 9:15 h. Más información haciendo clic en el cartel.

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sábado, 15 de septiembre de 2018

Circular de Villanueva Mesía a la Villa Romana de Salar

Llegada a Salar
Los recientes descubrimientos en la Villa Romana de Salar, tras los meticulosos trabajos arqueológicos de la recién finalizada Campaña 2018 (nuevos mosáicos y la última Venus Púdica) nos han animado a montar esta ruta circular que ahora se presenta en esta entrada. También hemos querido aprovechar nuestro paso por Salar para visitar el Centro de Interpretación que está situado en el Ayuntamiento y completar, con la visita guiada por Eva, de la excavación arqueológica que se viene realizando en torno a lo que se denomina "Villa Romana de Salar".

Al tener la visita concertada a las 10 horas, toca madrugar. Por ello comenzamos nuestro caminar desde Villanueva Mesía, con las primeras luces del amanecer, a las 7:30 horas, pues la cita que teníamos nos obligaba a estar allí a la hora acordada, algo que cumplimos sobradamente, aunque hubo que darle, marcha y rítmo, a las piernas.

Salimos de Villanueva bordeando el río Genil, para una vez atravesado el puente, dejamos el Término Municipal de Villanueva Mesía y penetramos en el de Huétor Tájar. Giramos bruscamente a la derecha y de ese modo: sumergirnos en las espesas y esplendorosas choperas, en las que los trinos acuciantes de sus pájaros madrugadores, anunciaban las primeras luces del día. Bordeamos después el río Cacín y atravesamos la trampilla para subir hasta la zona de la Catalana por el carril de asfalto. Hace buena temperatura para andar, de momento, ni fresquito, ni calor...

A golpe de higos y de moras, cogemos altura contemplando al Noroeste, las bellas panorámicas de nuestro adormecido pueblo Villanueva Mesía, que se recorta sobre el telón de fondo de Parapanda y aparecía como "acunado" por el mar verde de espesas y acogedoras choperas. Hacia el Este, la fértil y feráz vega del Soto de Huétor Tájar, enmarcada por la altiva silueta del cerro del Hacho. Espesas nubes en el horizonte amenazaban lluvia.

Por el carril de la Catalana llegamos hasta el Molino Calle, para antes de empezar a descender, girar a la izquierda por un carril de tierra por el que transcurre entubado el Canal del Cacín. Pronto llegamos al carril que desde la Catalana va al anejo de Huétor Tájar, Venta Nueva, que atravesamos directamente tomando la antigua carretera de Málaga hoy convertida en vía de servicio de la autovía A-92. Llegamos al Área de Servicio "Vega del Poniente" y allí buscamos la boca hidrográfica que le da salida al Barranco del Agua, que aprovechamos para pasar por debajo de la autovía.

Estamos en el corazón del Barranco del Agua, muy limpio y con un suelo perfecto para caminar, encajonados entre extensas parcelas de olivos (cargadísimos de frutos). Este se prevé "buen año" de aceitunas, si no pasa ninguna catástrofe natural que lo impida.

Caminamos alrededor de 800 metros, para salir del barranco por un carril a la derecha que entre los olivos sube de forma continuada superando las moderadas alturas de los cerros que dan cobijo al extenso olivar. Finalmente se acaba la subida, llaneamos, cambiamos de "viso" y aparece abajo Salar, la que nos espera.

Ahora toca bajar... hasta llegar a la rotonda que da acceso a la localidad y en esa misma calle se encuentra el Ayuntamiento y el Centro de Interpretación de la "Villa Romana", en donde nos espera Eva, que con mucho esmero nos informa de todos los detalles y avances de lo descubierto en las excavaciones, desde el año 2004.
Venus aparecidas en la villa
Después de la visita, quedamos citados en la Villa para completar con una visita en directo y sobre el terreno. Toca de nuevo empezar a caminar, unos 2,5 kilómetros por el arcén de la carretera local A-4155. Hay que decir que aunque la carretera no tiene mucho tráfico, caminar por un espacio de un metro escaso, se convierte en una aventura especialmente peligrosa, por lo que sería conveniente que por la Administración que sea competente, se diseñe un carril anexo, que de seguridad a los caminantes que se aventuren a hacer este tramo a pie. Nos encomendamos para que así sea y que no nos pase nada.

En algo más de 15 minutos, a buen rítmo, llegamos a la excavación, situada en el Paraje de la Revuelta de Enciso: dos espacios diferenciados debidamente protegidos, que contienen lo descubierto en primera instancia (a la izquierda) y luego, lo rescatado del olvido en las dos últimas campañas arqueológicas de la Universidad de Granada (a la derecha).

Toca volver a disfrutar de las maravillas arqueológicas, que poco a poco, van saliendo a la luz... después de estar sepultadas... durante milenios..., y sobre todo, de los espléndidos y maravillosos mosáicos (por la gran calidad en la ejecución de éstas delicadas obras de arte y los vivos colores que aún conservan...).

Aunque a día se hoy, aún se desconoce la identidad de las personas, que allá por el siglo I d.C., habitaron ésta fastuosa mansión rural de la "Villa Romana de Salar", a la vista de la calidad y riqueza de los materiales empleados en su construcción y la perfección de las obras de arte que la adornaban, debieron ser muy importantes y con mucho poder adquisitivo.
Detalle de los mosaicos

Una vez acabada la visita, agradecemos por su buen hacer a Eva y nos despedimos de ella (hasta la próxima... que espero que sea pronto, si Dios quiere...). Nos vamos, con la impresión de que somos unos seres privilegiados, al haber podido contemplar cómo vuelven a ver la luz éstas espléndidas obras de arte... que por azar del destino... quedaron sepultadas... olvidadas de "todos"... y que por pura casualidad, durante los iniciales trabajos para la construcción de la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Salar, han vuelto al presente... como parte de nuestro valioso Patrimonio Cultural.

Volvemos al arcén de la carretera, por el que caminamos unos 700 metros hasta volver a pasar bajo la autovía y buscar el carril de servicio de la misma dirección Granada y que no abandonamos hasta llegar de nuevo al Área de Servicio "Vega del Poniente", en donde la abandonamos girando a la izquierda y tomando un carril, primero de tierra y luego asfaltado, que va junto a la margen izquierda del río Genil y que directamente nos lleva hasta el puente sobre el río en el pueblo de Huétor Tájar.

Nada más cruzar el puente a la derecha, cogemos el paseo junto al rio que nos lleva hasta el antiguo Camino de Huétor Tájar a Villanueva Mesía, atravesando de nuevo la fértil vega, cuna del espárrago verde, hasta llegar al arroyo Milanos que pensábamos vadear por unas piedras allí presentes. Nos encontramos que hay más agua de la cuenta y tenemos que coger un sendero que junto al arroyo llega hasta el puente por la que transcurre la carretera GR-4403. Nada más cruzar el puente, giramos a la derecha para por un carril volver al Camino Viejo y buscando de nuevo la orilla del Genil por el paraje de la Verdeja, llegar de vuelta a Villanueva Mesía.


Algunas gotas de lluvia han caído, pero de esta nos hemos librado.

Datos de la ruta:
- Senderistas: 2
- Recorrido: Circular, 25 kms.
- Dificultad: Media. Índice IBP 68. Ver más datos IBP aquí>>>
- Itinerario: Villanueva Mesía-La Catalana-Venta Nueva-Área de Servicio La Vega del Poniente-Barranco del Agua-Centro de Interpretación de la Villa Romana de Salar-Villa Romana de Salar-Carril vía servicio A92 hasta área servicio-Huétor Tájar-Villanueva Mesía.
- Acumulado: 235 m subiendo; 228 m bajando.
- Tiempo en movimiento: 5 h 38 min
- Tiempo parado: 1 h 11 min
- Velocidad Media: 4,42 kms/h

Track y perfil de ruta:

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Fotos de la ruta:



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